Ejemplos del estado de las calles y aceras de Épila
Este mes en la Crónica del Valdejalón (periódico de la comarca de Valdejalón) una noticia dice así: “Épila invierte 175.000 euros en los caminos y en el cementerio”. Pero para la sorpresa de muchos, la realidad de las calles del pueblo es muy diferente.
Algunas de las calles del casco urbano de la localidad de Épila (Zaragoza) están en condiciones de conservación desastrosa. Baches, suelo levantado, grava, agujeros sin acabar, aceras destrozadas, entre otras muchas cosas, es con lo que se encuentran los habitantes del pueblo cuando pasean por ellas.
Los vecinos se quejan del mal estado de las calles, por el peligro que conlleva para las personas mayores y los pequeños, y de unas obras que no terminan nunca. Esto contradice en parte a la noticia que viene este mes en el periódico comarcal.
Algunas de las calles del casco urbano de la localidad de Épila (Zaragoza) están en condiciones de conservación desastrosa. Baches, suelo levantado, grava, agujeros sin acabar, aceras destrozadas, entre otras muchas cosas, es con lo que se encuentran los habitantes del pueblo cuando pasean por ellas.
Los vecinos se quejan del mal estado de las calles, por el peligro que conlleva para las personas mayores y los pequeños, y de unas obras que no terminan nunca. Esto contradice en parte a la noticia que viene este mes en el periódico comarcal.
Las obras, que darán comienzo en breves, están llevándose a cabo en las afueras del municipio, en los caminos más próximos al caso urbano, y tendrán una duración aproximada de 20 días. Éstas llevaban esperándose hace dos legislaturas, como asegura una vecina del Camino Media Huerta.